viernes, 18 de julio de 2014

“LOS DERECHOS HUMANOS DE LA GRAN FAMILIA”



“LOS DERECHOS HUMANOS DE LA GRAN FAMILIA”

Escribo estas líneas antes de llegar a la ciudad de Zamora para  una visita de supervisión de los trabajos que realizan las autoridades en el albergue “La Gran Familia”. Hemos pedido al presidente de la Comisión de los Derechos Humanos esta visita pues como consejeros ciudadanos creo que tenemos la obligación –además de orientar a la institución en las grandes líneas de política en la materia- de llevar el sentir ciudadano a las acciones que se realicen.

Qué difícil que las instituciones se muevan entendiendo la nueva dinámica que hoy requiere Michoacán…falta mucho arrojo, sensibilidad y acercamiento. No se puede defender a alguien sin conocerlo y sin sentir su problemática…hay que estar ahí…vivirlo…acercarse. No bastan los informes y las estadísticas. Los derechos humanos o se viven o solo se pontifican…

El de Mamá Rosa es un tema complejo y espinoso, que en el contexto de Michoacán lo vuelve a ratos surrealista. Pero debe tenerse claridad ante el tsunami de comentarios, intereses, interpretaciones, procedimientos e información al respecto. En estos momentos lo realmente importante es salvaguardar los derechos, la integridad y seguridad de los niños y jóvenes del albergue. Velar permanentemente para que sus derechos humanos sean respetados y garantizados. Constatar que las autoridades competentes realicen sus funciones apegados a la ley viendo siempre por el bien de los niños.

Debe evitarse a toda costa, en caso de confirmarse las acusaciones, revictimizarlos con procedimientos interminables e insufribles que la más de las veces lastiman más que los propios hechos que los originan. Es  momento de acompañamiento y de atención para solucionar y resolver no de burocratizar y cumplir con un expediente.

De igual manera hay que levantar la voz, no por tomar partido o abogar a favor de alguien. Personalmente no conozco a Rosa Verduzco. Solo había escuchado de su particular personalidad y forma de ser, y como tú sabía de su labor al frente del albergue desde siempre. Hoy, la imagen que se nos presenta en los medios de comunicación y en las declaraciones de los funcionarios públicos la retrata poco más que un diablo. No sé si lo sea. Si se cometieron ilícitos y se comprueban… que se castiguen por supuesto. Pero el linchamiento mediático y oficial violentando el principio de inocencia de cualquier persona no debe ser aceptado ni tolerado. Hoy Rosa Verduzco ya fue juzgada públicamente sin haber siquiera iniciado su juicio. Y eso es una clara violación a sus derechos, así como la de todos aquellos que se encuentran en situaciones semejantes.

Los derechos humanos encuentran su sustento en el estado de derecho y el estado de derecho encuentra su legitimidad en la vigencia efectiva de los derechos humanos de sus ciudadanos. En el de los menores del albergue, de sus padres y de la propia Rosa Verduzco… presunción de inocencia…interés general del niño…vida digna…honor…nombre…debido proceso…no discriminación…


Lamentablemente en este caso –me da la impresión- los ciudadanos nunca sabremos toda la verdad.


viernes, 11 de julio de 2014

“SER OMBUDSMAN HOY EN MICHOACÁN”



“SER OMBUDSMAN HOY EN MICHOACÁN”

En situaciones extremas como la que vivimos en Michoacán puede constatarse claramente la facilidad para que las cosas se salgan de control, ante ello es indispensable se observen los límites y alcances establecidos para evitar abusos por parte de la autoridad sin que ello signifique restringir su labor.  Esa es, o debiera ser hoy en principio, la nada sencilla -pero apasionante- misión de un Ombudsman, defensor del pueblo, defensor de los ciudadanos, presidente de una comisión de derechos humanos o como se le quiera llamar.

Ser ombudsman hoy en Michoacán significa muchas cosas…

…Tener la capacidad de leer los nuevos tiempos del estado…Estar convencido de convertirse en protagonista y corresponsable en la generación de una nueva cultura y en la construcción de los nuevos paradigmas…

…Entender que la existencia del Estado de Derecho está condicionada a la eficaz protección de los derechos humanos, y que la eficaz protección de estos requiere, sin duda, de las condiciones mínimas para su realización que solo la vigencia del Estado de Derecho provee…que si no hay orden, si no se cumple la ley, si no se abordan valientemente y con ánimo constructivo los temas de  fondo que vulneran sistematizan y justifican la violación de los derechos de terceros para hacer valer los propios…aceptar y convencer a los demás que los derechos humanos constituyen la razón de ser del Estado de Derecho.

Significa que es imprescindible incidir en la generación de la opinión pública…en la formación de los ciudadanos… Contar con una agenda clara y ambiciosa que tenga siempre en la mira a las y los michoacanos…desarrollar un plan de trabajo que privilegie la prevención a la reacción…Reconocer que no bastan las recomendaciones, sino que se ha de procurar y propiciar el cambio. Que su función ha de condicionar la actuación del gobierno, orientándolo en todo momento a aterrizar los derechos –y obligaciones- en condiciones de bienestar común y acceso real a los ciudadanos.

…Saber escuchar y  atender y acompañar a todos, y volver a escuchar… a los de adentro y a los de fuera…trascender y orientar los conflictos reconociendo que son realidades inherentes a su función…Saber abandonar la comodidad de una oficina sin perder la versatilidad de la academia y de la política.

…Tener la capacidad  y la sensibilidad de traducir en lenguaje y clave ciudadanas, los rígidos y formalistas esquemas jurídicos y procedimentales que han hecho creer que esas instituciones defienden solamente a los delincuentes…preocuparse por las víctimas más que por las formas…ir al fondo de los temas…

…Aportar toda su creatividad y energía para resolver en definitiva y facilitar siempre las soluciones sin olvidar que los derechos humanos son ante todo medios para preservar lo más importante…que es la propia persona, el hombre mismo.

Ser ombudsman en Michoacán hoy significa tener el coraje, la ilusión y la decisión de ayudar a recobrar a los michoacanos su esperanza, su desarrollo…en gran medida su dignidad. Entender que Michoacán hoy se debate por recobrar no solo su paz y orden, sino su identidad y que eso implica vislumbrar el tema de la pacificación, de la reinserción de todos aquellos que formamos Michoacán… de reconstruir este estado a partir de lo que somos y queremos ser.


Y eso solo se logra con la firme decisión de dejarse la piel por defender la dignidad humana…ser sensible a los temas que duelen al pueblo…reconocer que la clave es crecer en humanidad sabiendo siempre ser autoridad.


viernes, 4 de julio de 2014

“NECESITAMOS MÁS MIRELES”



“NECESITAMOS MÁS MIRELES”

El arresto del emblemático Dr. Mireles, fundador de las autodefensas de la zona de tierra caliente de Michoacán, ha levantado una cascada de opiniones, declaraciones y puntos de vista. Más allá de posiciones o lecturas estrictamente políticas o jurídicas y sin entrar a calificar la ilegalidad o la legitimidad de los acontecimientos (de los que he dejado constancia pública sobre mi postura en anteriores entregas), el ejemplo de Mireles nos deja muchas lecciones valiosas que vale la pena rescatar.

…Valentía para abandonar nuestra zona de confort…convicción para lanzarse contra una realidad con la que no se está conforme, coraje  para rebelarse ante un sistema injusto…decisión para reconocer la necesidad de encontrar un causa legítima por la que valga la pena luchar y entregarse…

…Pero el mal se ahoga con abundancia de bien…nunca compartiendo los mismos medios y caminos…y creo que eso no lo supo ver Mireles…se quedó con el ímpetu y la pasión. Le faltó visión y estrategia, ¡sí!, pero nos enseñó que Michoacán hoy requiere una lectura desde la posición del otro…Que nuestro estado hoy no puede entenderse sin empatía por la tragedia, la necesidad, la aflicción o el gozo de los demás. Para eso se requiere ver al otro en sus problemas, palpar y sentir su realidad…que no basta la teoría…que es indispensable implicarse.

Para entrar en sintonía es necesario unir, compartir, armonizar y orientar correctamente todas las causas legítimas, pero no basta con la simple suma, es necesario aglutinarlas en la que debe ser nuestra causa común que es Michoacán… y en el fondo la respuesta la conocemos todos y es evidente, se ve en la mirada de su gente…justicia social.

La causa de Mireles quizá no sea tu causa, pero sin duda nos interpela a cuestionarnos el alcance de nuestra responsabilidad histórica para cambiar y reconstruir nuestro estado, y eso de suyo es muy valioso.

Veo con tristeza el que en algunos sectores sociales clave (incluso algunos auténticas elites, con responsabilidad) se acepten los paradigmas vigentes como destino manifiesto o se mantengan al margen observando el fenómeno…una realidad que pasa frente a nosotros, difícil de descifrar sin duda, paradójica, surrealista…con temor a decidirse a tomar postura o a jugar la posición que les corresponde…con miedo a pensar que lo mejor está por venir.

Ojalá hubiera más Mireles, que, entendiendo las circunstancias propias del Michoacán de hoy, asuman y reconozcan el compromiso y la importancia de implicarse personalmente en la lucha por su propia causa sin olvidar la causa común de nuestro estado.


…Necesitamos más Mireles en los sindicatos, en las normales, en el gobierno, en las asociaciones sociales, en las empresas…en las universidades…en las casas. Ciudadanos de a pie…hombres y  mujeres que tomen las armas más importantes que tenemos los michoacanos: inteligencia, preparación, prestigio, tesón, nobleza…honra…esfuerzo…dignidad…Necesitamos más Mireles que logren canalizar su indignación o su ímpetu por el cambio por las vías institucionales correctas con el fin de unir, de convocar …de lograr romper la burbuja política o social que nos impide ver y aceptar la realidad que nos aqueja y duele……de entregarse por lograr un estado con mayor justicia social.


viernes, 27 de junio de 2014

“LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA DE LO COTIDIANO”



"LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA DE LO COTIDIANO"

Frente a una realidad caracterizada por un ambiente de constante simulación en la que las cosas se dejan como están pretendiendo aparentar  de manera permanente que se quieren cambiar. Los maestros hacen como que enseñan y los alumnos como que aprenden…los trabajadores como que trabajan y los patrones como que les pagan… los políticos como si les importáramos y los ciudadanos  como si les creyéramos. Vale recordar que sin duda, es la “sinergia de microutopías” y la coincidencia de ciudadanos idealistas a través de su esfuerzo diario, los que pueden generar un verdadero y contundente cambio social, político y cultural…una auténtica revolución silenciosa de lo cotidiano.

En nuestra vida cotidiana hay que luchar contra infinidad de batallas que a la mayoría de los ciudadanos les resultan invisibles porque ni siquiera las sienten como propias, por lo que en esta entrega te presento 7 reglas o hábitos  básicos que los ciudadanos debemos observar para librar con éxito esa auténtica revolución cotidiana. Ojalá que los políticos y gobernantes tomen nota, pues les aplica por igual.

1.    “No hay que hablar demasiado sino actuar mejor”. El diálogo no puede eternizarse. Frente a nuestros problemas actuales urge poner término, fechas límite…mañana será tarde.

2.    “Quien es capaz de lo pequeño es capaz de lo grande, quien no es capaz de lo pequeño no es capaz de lo grande”. Principio básico de magnanimidad.

3.    “Quien está dispuesto a transigir con los medios no tardará en transigir con el fin”. Un auténtico ciudadano prefiere honra sin corona antes que corona sin honra.

4.  “Quien no cultiva sus propios talentos y los aporta a la sociedad, roba: no da lo que podría dar”. Responsabilidad personal llevada a la cima social…se complementa con la afirmación de quien no está donde debiera estar –trabajo, familia, etc.- falta a la ética, y a la justicia.

5.     “Ni el justo, ni el genio, ni el santo confieren a nadie ningún derecho especial, pues la recompensa está en la virtud misma”. La grandeza de un pueblo se mide por las virtudes de sus ciudadanos.

6.    “No basta (ni siquiera es necesario) afiliarse a un partido para considerarse político, pero no se tiene un verdadero corazón democrático y moral sin un alma y una cultura políticas animadas por la sabiduría, a falta de la cual todo es doctrinarismo”.  Abundancia de ciudadanos teóricos, sobre todo a la hora de exigir derechos. ¿Y nuestros deberes? Es momento de decidirnos a asumir nuestra  plena ciudadanía.

7.  “Aspirar a una política mística”. Política auténticamente ciudadana que implica la más de las veces regresar a casa sin los honores y sin el buen pago de los políticos profesionales, pero con la convicción –ese algo interno que nos mueve-, de no rechazar los buenos resultados (lo que sería propio de un idealismo timorato), pero no buscándolos a cualquier precio…


Por esa inadecuación de los moldes al uso, es que en un sistema político como  el nuestro, los ciudadanos seremos siempre extranjeros en propia tierra…Ello implica nadar contra corriente… sin ser “anti nada”  frente a un pragmatismo utilitarista fruto de la partidocracia al que pareceremos “demasiado buenos” y frente a un apoliticismo comodón al que pareceremos demasiado vulgares. ¿Qué tan congruentes somos?



viernes, 20 de junio de 2014

“CON O SIN GOBERNADOR: ALTURA DE MIRAS”



“CON O SIN GOBERNADOR: ALTURA DE MIRAS”


Siempre he desconfiado de la clase política, con mayor razón frente el actual escenario político y social de franca convulsión por el que atravesamos en Michoacán, que se ha complicado por la virtual renuncia del gobernador y el eventual nombramiento por parte del congreso local, de un gobernador sustituto para  que cubra dicha falta absoluta.

Más allá de los dimes y diretes y de los porqués, cómos o quiénes son los responsables del difícil momento por el que atravesamos, es tiempo de resolver de fondo. Los michoacanos reclamamos carácter, solución y unidad…debemos entender que nos va la vida en eso.

Se oyen voces, muchas ante el excepcional panorama estatal…no hay condiciones dicen…
Las condiciones políticas nunca son las favorables, justamente ese es el fondo de la complicada misión de gobierno… ¡generarlas!...equilibrar los intereses casi siempre opuestos en aras del bien común… pero eso requiere ideas claras, altura de miras, decisión y rectitud de intención. No es cuestión de juzgar y declinar…es un tema de responsabilidad y obligación de ceder…de ser generosos para lograr ver más allá del primer plano que el poder impone…más allá del plano del yo o mi partido, o mi grupo, por uno más sublime…el nosotros…el bien de Michoacán…

Hoy, más que nunca requerimos acuerdo y unidad… Apostar al fracaso, a la polarización de Michoacán como estrategia de ganancia electoral o partidista, además de ruin, miope e insensato, resulta  a estas alturas… suicida.

Sé que divago y sueño…pero al mismo tiempo tengo la esperanza, pues lo veo en otros lados…que es posible, que cabe el acuerdo, la paz en un momento sin paz, la generosidad en la política… al menos en situaciones límite.

Los ciudadanos tenemos la obligación y responsabilidad de levantar la voz  -si no es en momentos como estos, ¿cuándo?-, para exigir una actitud sensata, consecuente…  prudente, que demuestre estatura  y nivel por parte de todos los actores políticos involucrados… y si no lo tuvieran… al menos apelar a su sentido de solidaridad, generosidad o al amor que dicen tener por esta tierra…
En eso deberíamos estar invirtiendo nuestro tiempo y creatividad, no en distraernos en la construcción y justificación de argumentos o interpretaciones forzadas que beneficien a uno u otro grupo ante la posibilidad de un escenario en el que falte de manera absoluta el gobernador.


Con, sin… o a pesar del gobernador, los michoacanos reclamamos una actitud de la clase política que más allá de los discursos, posicionamientos o poses,   aterrice en decisiones  y actos concretos que de manera objetiva y clara tengan por fin, siempre, pero más aún ante una decisión trascendental –como el nombramiento de un gobernador sustituto-, el bien superior de Michoacán…con o sin gobernador: altura de miras.


viernes, 13 de junio de 2014

“DESPACITO Y BUENA LETRA, QUE EL HACER LAS COSAS BIEN, IMPORTA MÁS QUE EL HACERLAS”




“DESPACITO Y BUENA LETRA, QUE EL HACER LAS COSAS BIEN, IMPORTA MÁS QUE EL HACERLAS”


Ante una racha de críticas por el manejo y actuación de las autoridades en la crisis michoacana, su falta de eficiencia y ausencia de visión a largo plazo, el think thank México Evalúa Centro de Análisis de Políticas Públicas presenta un informe especial titulado “Entender para atender: por una estrategia de Estado en Michoacán”… Casi al mismo tiempo el Gobierno del Estado anuncia la presentación de un paquete de reformas constitucionales que pretenden fortalecer y dotar de eficacia a la cuasi inexistente estructura estatal. Se habla de figuras como el acotamiento del veto del ejecutivo, ratificación del gabinete por parte del congreso local, iniciativa preferente, cabildos abiertos, consejos ciudadanos entre otros que trataré de desmenuzarte en futuras entregas…

El diagnóstico de México Evalúa cuestiona fuertemente la respuesta del Gobierno Federal en el caso Michoacán, llegando incluso a señalar que no se cuenta con un plan de transformación institucional pues se ha atendido únicamente el componente de seguridad pública. Lo que a su juicio ha permitido que prevalezca un contexto de desconfianza, de alta necesidad  e inestabilidad en la entidad, pues no se ha apuntado hacia una salida definitiva y a largo plazo del conflicto. El estudio contiene observaciones muy interesantes que vale la pena analizar detenidamente y que insisten en la necesidad de ir al fondo de la problemática.  Como lo hemos comentado machaconamente en este espacio la responsabilidad es de los que aquí nos quedamos y va en el sentido de apostarle a nuestras instituciones vía el restablecimiento de la legalidad y de su renovación, ofreciendo alternativas a través de un planteamiento netamente político (en su sentido más noble) que permita crear y consolidar el sentido de pertenencia y de integración de todos en un proyecto común que debe ser Michoacán. Coincido con ellos en que la estrategia debe ser dirigida a distintas escalas logrando articular lo local y regional, pues Michoacán aún en su diversidad es uno.

Las condiciones actuales de Michoacán no son las propicias para entrar a discutir una reforma de Estado como la que propone el Gobernador. Sin duda creo que se trata de un avance el poner en la mesa temas y propuestas que pretenden fortalecer institucionalmente al estado. Se contemplan figuras y propuestas interesantes que deberán ser estudiadas y valoradas a fin de dilucidar su pertinencia, sin embargo debe cuidarse prudentemente el timing político. Por supuesto que Michoacán requiere no solo un paquete de reformas como las que se pretenden, sino incluso más profundas y en todos los ámbitos de su estructura. Pero, ¿cómo pensar en esos cambios en momentos de déficit de legitimidad incluso con francos vacíos de poder, de intensa politización y a escasos meses del arranque del proceso electoral? Para una reforma de gran calado que pueda derivar en un nuevo marco de estado es indispensable cierta estabilidad estructural y jurídica, tranquilidad y una lógica de permanencia y de regularidad… y hoy no lo tenemos.

El que las cosas estén complicadas en Michoacán no implica que nos aceleremos y nos desboquemos sobre todo en los temas de fondo. Debe atenderse lo urgente por supuesto y recobrar cuanto antes el orden y el control. Pero no olvidemos que los problemas que hoy padecemos son consecuencia de una desatención y descomposición que viene de muchos años atrás. Bien vale la pena esperar los tiempos adecuados y prudentes para lograr madurar, integrar y socializar los cambios constitucionales que nuestro estado requieren. Para ser exitoso y efectivo, ese proceso de reconstrucción implica ciertas condiciones que hoy están ausentes...que no existan vacíos de poder, que se tejan relaciones de confianza entre los principales actores involucrados, legitimidad…
Las próximas elecciones se presentan así como una inmejorable oportunidad para generar nuevas esperanzas, crecer en legitimidad y pensar, ahora sí, iniciar sin prisas ese proceso de consulta, de integración que permita concretar los auténticos cambios de un nuevo proyecto común…un nuevo pacto social que refleje al Michoacán que todos queremos.


El estudio de México Evalúa concluye diciendo: “Para atender, hay que entender, un esfuerzo largo y  lento que el Gobierno Federal no parece estar dispuesto a realizar”…Yo solo agregaría…!y qué bueno que así sea, pues esa es y será labor de nosotros como michoacanos! Pero sin prisas.


viernes, 6 de junio de 2014

“CORAJE POLÍTICO”



“CORAJE POLÍTICO”

Escuché esta frase a propósito del debate migratorio en Estados Unidos. Mediante ella, un grupo de ciudadanos reclamaba a sus congresistas, decisión, valor y altura de miras para concretar una solución de fondo que lleve a reconocer de manera congruente y  justa, una realidad a todas luces evidente.

Muchas cosas han cambiado en Michoacán en los últimos años…y hoy nuestro estado cambia todos los días, unos para bien y otros no tanto. Sin embargo no hay duda de que la sociedad civil se ha ido consolidando y fortaleciendo. La crisis social y gubernamental que nos tocó vivir, ha sensibilizado y calado de manera importante –no es para menos- en la conciencia política de todos los que aquí vivimos.

Para entender y cambiar el Michoacán de hoy ya no bastan los diagnósticos, los planes y los acuerdos…ni solo las buenas intenciones…ni el activismo desenfrenado… Sí, es necesario marcar la agenda pública e incidir en las decisiones, pero la realidad no cambiará por decreto, ni con las solas leyes, ni mucho menos con la sola policía o con cuarenta y ocho mil millones de pesos… ¡por supuesto que se requieren!, pero no son suficientes…el nuestro es más un problema de humanismo que de carácter técnico.

 La reconstrucción de nuestro estado presupone testimonio, no discursos…reclama atracción, legitimidad… pero sobre todo coraje político para animarse a que las cosas sean distintas y cambien de fondo. No solo de manera transitoria ni con mero carácter estético. Eso no lo hará ni el gobierno, ni las instituciones, ni los organismos intermedios…mucho menos nos será dado desde fuera…es una decisión  personal que tendrá repercusiones generales y se verá forzosamente reflejada en nuestra sociedad y en nuestras instituciones, pero ello lleva implicarse personalmente en su consecución.

En verdad, es el momento de demostrar el carácter, de tener la visión clara y despejada para lograr ver con calma y nitidez la meta a la que queremos llegar como estado. Hoy las puertas están abiertas de par en par, es imprescindible tener serenidad y cabeza fría para marcar la agenda y detectar de inmediato el canto de las sirenas de un sistema político que debe ser renovado. Eso implica liderazgo, generosidad, preparación, astucia…intenciones rectas –que no ilusas- y mucho…coraje político.

No me cansaré de recordarte que los mejores tiempos de Michoacán están por venir y dependen enteramente de nosotros…de nadie más. A pesar de que muchos hechos ¡reales! se obstinen en señalar lo contrario día a día. Si no existiera esperanza debiéramos haber “cerrado la cortina”, pero aquí estamos…aceptemos nuestra realidad valientemente y luchemos por cambiarla.


Eso es lo apasionante hoy, tener la oportunidad y el compromiso de desgastarse para nivelar y relanzar a este estado….con propuesta, con idea…con voluntad y con real intención…lo demás es palabrería, griterío, vanidad, ambiciones… “ancien régime”. Es preciso ilusionarnos y convencernos de que los paradigmas del sistema que hoy detestamos, pueden y deben ser cambiados, pero para ello es necesario sobreponerse y trascender el conflicto…no basta posicionarse o acomodarse a las nuevas condiciones…las zonas de confort regresarán por sus fueros…el momento histórico de Michoacán reclama coraje, ¡sí! mucho coraje político de sus ciudadanos para decidir el rumbo que queremos para nuestra sociedad a pesar de los pesares.