jueves, 27 de septiembre de 2012

¡URGE! NUEVO ACCESO… ¡URGE ACUERDO!... ¡URGE ACTUAR CON CREATIVIDAD, SENTIDO COMÚN Y DECISIÓN!



¡URGE! NUEVO ACCESO… ¡URGE ACUERDO!... ¡URGE ACTUAR CON CREATIVIDAD, SENTIDO COMÚN Y DECISIÓN!

Enorme gusto me ha dado constatar que por fin los vecinos de la Loma de Santa María y de algunas colonias del Sur de Morelia hayamos despertado –por cierto tarde, pero “sin sueño”- y empecemos a organizarnos, a proponer, a debatir, a argumentar… hemos comenzado a preocuparnos y ocuparnos de la res publicae (cosa pública), de nuestras necesidades comunes…hemos empezado a comprometernos y ese es un primer gran paso para construir una cultura de participación ciudadana que en los tiempos actuales no solo hace falta, sino que se vuelve indispensable para el restablecimiento del tejido social y de la consolidación de objetivos comunes como principio básico de cualquier sociedad.

El caso de la nueva vialidad de la Loma de Santa María es un ejemplo claro de ello. Ocho años sin acuerdos…entrampados. Proyectos van y vienen… que sí, que siempre no… detractores y ecologistas… intereses, agendas, y … egos. El resultado es una parálisis desesperante que mantiene las cosas igual…ni para atrás ni para adelante. Los problemas persisten, muchas veces alentados por la tolerancia o por la apatía ciudadana que terminamos por acostumbrarnos o por resignarnos a que las cosas sean de determinada manera.

Basta observar el estado de nuestras calles y avenidas, y del transporte público…nos hemos acostumbrado a un servicio de pésima calidad, de medio pelo, chafa. Los problemas son muy complejos o no hay recursos para resolverlos... No tenemos prisa ni urgencia por resolver de fondo nuestros problemas comunes, ahí les vamos dando una “parchadita” o “reencarpetada” cada vez que se va necesitando.  Tendemos a postergar las decisiones de medio y largo plazo… “ya vendrá otro”,  “a mi no me afecta”, o… “para que me complico ahora”, hasta que la realidad nos supera y los problemas son tan grandes que “truenan” y se hace evidente de nueva cuenta su resolución, claro, las más de las veces con un mayor costo tanto económico como político.

Ante un escenario financiero y social tan complicado como el actual, que impide que las administraciones realicen obras de importante calado para resolver las apremiantes y crecientes necesidades de sus ciudadanos, y ante la complejidad para socializar y legitimar sus decisiones,  se hace indispensable un esfuerzo de creatividad y flexibilidad por parte de los gobiernos para hacer frente de manera efectiva y eficiente a los retos que implica su labor, impidiendo a toda costa la inacción. No valen justificaciones ni buenas intenciones…tienen que darse los resultados utilizando los medios que tienen a su alcance…como autoridad es parte de su responsabilidad, y nosotros como ciudadanos  tenemos el deber de apoyar en la medida de las propias posibilidades… y eso solo se logra participando, cuestionando y proponiendo.

El hecho es que hoy cerca de 150,000 habitantes del sur de Morelia nos vemos afectados a diario por un problema muy serio de falta de accesos que nos ha llevado a una posición realmente insostenible, en la que el daño ambiental generado por los miles de automóviles que suben y bajan por esa zona diariamente sea quizá mucho mayor a cualquier otro que pudiera causar la construcción de un nuevo acceso. Una solución de fondo es inminente en este momento, habrá que arribar a acuerdos entre las partes en desacuerdo y finalmente la autoridad deberá realizar con firmeza y sin tibieza lo que más convenga al interés común.

En el inter deberán tomarse las medidas adecuadas para mitigar en la medida de lo posible, y con  los elementos a mano las consecuencias negativas de un problema que por las razones que se quiera, se ha dejado crecer. A bote pronto se me ocurren algunas: eliminar de inmediato los topes en el carril de subida a Santa María por la paloma, analizar la posibilidad de instalar semáforo o un agente de tránsito permanente en el cruce de Juan Pablo II y  Abedul, estudiar posible arreglo técnico para mejorar vuelta cerrada en Julián Carillo y M.Ponce, reinstalar disco espejo en intersección de Julián Carrillo y Paseo de los Eucaliptos, operativo permanente de grúa para remolcar vehículos averiados (no hay día que no haya alguno), ahhh… y de paso aplicar el nuevo Reglamento de Tránsito de Morelia en el que se fijan horarios específicos para la circulación de vehículos de carga pesada y en que se contempla la  facultad de la autoridad municipal para restringir el paso de esas unidades de carga en horas “pico”.

Urge sí un  nuevo acceso, urge cambiar nuestra mentalidad y nuestra actitud frente a los problemas comunes…pero urge mucho más arribar a  acuerdos en lo básico pues causas por abanderar y apoyar hay muchísimas. Eso es una verdadera cultura de participación ciudadana, basada en la corresponsabilidad con la autoridades…los ciudadanos organizados, pro activos, contagiando a la autoridad de una nueva cultura de relación… utilizando los recursos a mano de manera flexible y dinámica…urge pues actuar con creatividad, sentido común y mucha, pero mucha decisión.

 

http://agcussi.blogspot.com

 

jueves, 20 de septiembre de 2012

“OBVIAR LO BÁSICO…PRETEXTO PARA INCUMPLIR LA LEY”


“OBVIAR LO BÁSICO…PRETEXTO PARA INCUMPLIR LA LEY”

Es innegable –pues lo sufrimos casi a diario- que hoy en las principales ciudades de nuestro Estado y en especial Morelia, se ha abusado de las figuras de manifestación pública tales como  marchas, mítines, plantones, etc. A través de este tipo de acciones, los grupos que las desarrollan pretenden expresar su descontento o inconformidad frente a decisiones o a  la implementación de ciertas políticas públicas. Convirtiéndose  en  métodos regulares de presión bastante eficaces, dadas las incomodidades y repercusiones que ocasiona frente a la ciudadanía.

Más allá de la legitimidad de las causas –salvo el caso de violencia o fin ilícito- el Estado debe reconocer y garantizar en todo momento el derecho constitucional de los grupos inconformes que hacen uso de este tipo de acciones. Pero el reconocimiento de ese derecho lleva implícito de manera correlativa la obligación de hacer respetar el derecho de los demás ciudadanos al libre tránsito.

El deber del Estado es garantizar el respeto al orden jurídico, propiciando un auténtico ambiente de legalidad, característica del Estado de Derecho, en el que, tanto la autoridad como los gobernados, se encuentran sujetos indistintamente al imperio de la ley.

Mucho se ha escrito sobre la posible colisión de las esferas jurídicas, tanto de los manifestantes como de los ciudadanos afectados, sin que hasta el momento se hayan puesto los medios para evitar su regularidad y recurrencia, mientras tanto,  este tipo de prácticas siguen presentándose, más aún… se han tornado más complicadas y agresivas, pues pretenden presionar a la autoridad apostándole al desgaste ciudadano. Lo que lleva a una lógica de colisión entre los derechos de unos cuantos contra los derechos de la mayoría, y en muchos de los casos, a la comisión de múltiples delitos.

Sin duda es urgente que se generen los instrumentos legislativos, jurídicos y sobre todo los cambios culturales con el fin de revertir la recurrencia  a este tipo de actividades que vulneran en la gran mayoría de los casos, el orden normativo, provocando evidentes y graves problemas de índole social, político y económico… Sin embargo eso no sucederá solo…

Hemos comentado en ocasiones anteriores que el principal reto de Michoacán es restablecer la gobernabilidad y consolidar un auténtico y efectivo  estado de derecho y, eso parte necesariamente de una convicción firme y permanente de aplicar y cumplir la ley, por parte de todos…vamos, es un tema de voluntad, de querer…de ser valientes y congruentes. No podemos seguir tolerando un pernicioso sistema que funda su éxito y eficacia en la autodestrucción y en el secuestro ciudadano.

No podemos seguir esperando…te desilusionaría saber que a pesar de los reclamos, del hartazgo ciudadano, de los desplegados, y las declaraciones, y arengas, y las promesas de políticos sobre el tema, la regulación de marchas y manifestaciones no se encuentra incluida en el documento de agenda legislativa aprobado por el Congreso del Estado para esta legislatura.

Definitivamente como abogado apuesto efectivamente a que se realice una normatividad específica de la materia…como ciudadano la deseo y la exijo, pero…en el fondo creo que muchas veces el obviar lo básico se convierte en un pretexto para incumplir la ley, me explico: tenemos el diagnóstico…la solución, pero evidentemente los problemas políticos y sociales son tan complejos que no permiten su aplicación…el escenario y el objetivo están puestos en el futuro, en una posible negociación…en un ley o reglamento que puede o no darse…sin embargo esa distracción nos impide concentrarnos y darnos cuenta que tal y como está hoy planteado nuestro marco normativo, ese tipo de acciones se encuentran ya reglamentadas…es evidente…solo es cuestión de aplicar la ley, te transcribo textualmente las reglas vigentes:
Ley de Tránsito y Vialidad del Estado: Artículo 3°. Las autoridades estatales y municipales en materia de tránsito y vialidad, están facultadas en el ámbito de su competencia, para emitir las disposiciones necesarias, a efecto de planear, establecer, regular, administrar, controlar y supervisar el tránsito de vehículos y peatones, su seguridad, sus bienes, el medio ambiente y el orden público, en las vías públicas terrestres abiertas a la circulación..
Artículo 9°. El Gobernador del Estado tendrá las atribuciones siguientes:… fr.II. Establecer, ordenar, administrar y regular las vías públicas y los transportes en el ámbito de su competencia;…XI. Aplicar sanciones por infracciones a la presente Ley y su reglamento;
Artículo 10. El Secretario de Seguridad Pública tendrá las atribuciones siguientes: …fr. IV. Coordinar y ejecutar las acciones y medidas de auxilio que se adopten en relación con el tránsito de peatones y de vehículos en caso de terremoto, explosión, inundación, siniestro, asalto, actos de vandalismo, manifestaciones, marchas, bloqueos de vialidad, accidentes graves o cualquier alteración del orden público;
XIV. Autorizar y ordenar el retiro de la vía pública de vehículos, objetos, personas o animales que obstaculicen o pongan en peligro el tránsito, remitiéndolos a los depósitos correspondientes y presentando a las personas ante las autoridades competentes en caso de delito o falta grave;
Código Penal del Estado. Artículo 137.- Se impondrán de tres días a cuatro años de prisión y multa de veinte a trescientos días de salario mínimo: …III. Al que, para detener los vehículos en una vía de comunicación ponga algún estorbo, o cualquier obstáculo adecuado, en una carretera o camino estatal que impida temporal o permanentemente, total o parcialmente la libre circulación…

Reglamento de la Ley de Tránsito y vialidad. Artículo 68. En las vías públicas estará prohibido: …fr. II Colocar señalamientos o cualquier otro objeto o vehículos no autorizado que obstaculice o afecte la vialidad;…
 
Artículo 69. En la circulación de vehículos se prohíbe: ...fr.III. Cerrar u obstruir la circulación en la vía pública mediante personas, vehículos o a través de la instalación de rejas, plumas o cualquier otro objeto o elemento….

…definitivamente no es un problema de leyes…sino de inaplicación de las mismas. Sin más…

Te invito a que demos marcaje personal a nuestras autoridades a fin de exigir lo más básico exigible…el cumplimiento y aplicación de la ley. Y apoyemos y reconozcamos de manera valiente y decidida a quien sí lo hace….es la única manera de superar la realidad y aletargamiento de permanente ilegalidad en que nos hallamos inmersos.

http://agcussi.blogspot.com


jueves, 13 de septiembre de 2012

"LA UNIVERSIDAD ES ELLA Y SU CIRCUNSTANCIA, Y SI NO LA SALVAMOS NO NOS SALVAMOS A NOSOTROS...TODOS SOMOS NICOLAITAS"


“LA UNIVERSIDAD ES ELLA Y SU CIRCUNSTANCIA Y SI NO LA SALVAMOS NO NOS SALVAMOS A NOSOTROS…TODOS SOMOS NICOLAITAS”

Debo reconocer que desde el primer día en que puse un pie en la Universidad Michoacana, la “Casa de Hidalgo” me cautivó completamente, quedé “prendado”. No sé si fue la majestuosidad de su historia o la inmensidad de su legado, o la magnanimidad de sus primeros alumnos, o la universalidad de su espíritu, o la democracia de su pluralidad, o  la nobleza de su fin, o la esperanza de sus alumnos actuales…o de los futuros…quizá  todo al mismo tiempo.

La Universidad Michoacana forma parte crucial de la historia de nuestro estado y de nuestro país (y estoy seguro de que lo seguirá siendo), representa sin duda una enorme institución que se configura como una oportunidad –quizá la única- para una verdadera movilidad social de gran calado. Su matrícula de cerca de 60,000 alumnos (que representa casi el 50% de la matrícula de educación superior en el estado), su cobertura regional (pues el 21% de sus alumnos provienen de otras estados) y su segundo lugar nacional por el porcentaje  de sus programas de posgrado de calidad, dan cuenta del impacto y capacidad de influencia en la formación de miles de michoacanos y mexicanos.

Soy un fiel convencido de que este estado solo podrá salir adelante a través de la educación, y la función de la Universidad en este rubro no solo es importante, sino esencial.  Observar su actual situación da razones para el  desánimo y la desilusión (¿Cuándo dejamos de pensar en grande?), pero al mismo tiempo permite descubrir que más allá de los problemas, los períodos de crisis logran hacer florecer lo mejor de las personas. Los auténticos nicolaitas nos lo han demostrado en estos días, al impartir y recibir clases en donde les sea posible…ahora hay que impregnar al resto.

No desconozco la complejidad de su problemática, pero tampoco la posibilidad de apelar a un cambio y un levantamiento de miras de todos los involucrados. La universidad no es solo un conjunto de ladrillos y edificios, auditorios, aulas… sino una noble institución conformada por personas con muy diversos intereses, que es preciso armonizar (siempre y cuando sean legítimos y válidos). En el fondo, la apuesta fundamental debe ser por las personas que son quienes dan vida y razón de ser a la institución.

¿Por qué no unirnos para construir? Para sumar todas las voluntades en aras de mejorar y fortalecer la institución, en lugar de destruirla…de desvirtuarla. Es preciso cambiar los paradigmas y unirnos para apostar, para crecer…no para destituir.

La Universidad necesita hoy nuestro apoyo y compromiso…necesita cosechar urgentemente lo que durante tantos años ha sembrado y a lo que continuamente ha apostado: nuestra ilusión…nuestro talento…nuestra  generosidad…nuestra honestidad…nuestra sensatez…nuestro reconocimiento.

Más allá de posiciones ideológicas, políticas o de interés personal o laboral…es preciso pensar nuevamente en grande… y acometer y actuar en consecuencia.

Es imprescindible recordar a todos los involucrados en el tema de la universidad, los principios de identidad nicolaita que la sustentan, sostienen y definen. Pareciera que en la práctica, los hemos olvidado, o que al menos, la batalla del día a día los ha desdibujado.

La Universidad es ella y su circunstancia, y si no la salvamos a ella no nos salvamos a nosotros… La Universidad somos todos: alumnos, moradores, maestros, directivos, empleados, proveedores, empresarios, investigadores, y la sociedad michoacana que se beneficia de su quehacer de formación e investigación, y el Consejo Universitario, y el sindicato, y la rectoría… su circunstancia y realidad bien conocidas: la apatía, la indiferencia y el utilitarismo son sus principales enemigos.

Para salvarla se requiere, el compromiso de todos… del Gobierno del Estado: esfuerzo extraordinario para liquidar los 827 millones de pesos que le adeuda por concepto de recursos pendientes de este y el anterior ejercicio, así como el respectivo convenio de  gratuidad… de los diputados (locales y federales): presencia y negociación permanentes y efectivas para lograr direccionar recursos vía los presupuestos públicos, así como presión ante las autoridades educativas federales a fin de lograr aumentar (y nivelar al promedio de inversión nacional) de $38,000 a $50,000 el subsidio federal por cada estudiante matriculado…del sindicato de empleados:  actitud generosa, sensata y honesta para concretar reformas de fondo como la modificación al régimen de pensiones y jubilaciones (cuyo monto para este año equivale al 23% el presupuesto total de la UMSNH), la regularización de plantillas laborales…de los estudiantes, profesores: fidelidad, lealtad, compromiso y gratitud…de los moradores de albergues estudiantiles: disposición y respeto…y de toda la sociedad michoacana: reconocimiento e involucramiento.

Es momento de que –con “armonía”, en “lazo fraterno” y en “paz”- cediendo lo que cada quien deba ceder, nos unamos para rescatarla y apostarle con generosidad y sensatez a su viabilidad para hoy y muchos años más. No hay de otra.

Finalmente y de acuerdo al lema universitario,  todos debiéramos ser héroes de su cuna o, al menos,  pensadores y …hacedores de esa gran pluralidad que constituye el crisol de la Máxima Casa de Estudios. ¡Todos somos nicolaitas!


jueves, 6 de septiembre de 2012

“DOS SINVERGUENZAS MENOS: LEGALIDAD E IDEALISMO”


RES PUBLICAE
“DOS SINVERGUENZAS MENOS: LEGALIDAD E IDEALISMO”

La semana pasada tuve la oportunidad de compartir el desayuno con un importante funcionario del Gobierno de Michoacán, fue en realidad un momento muy grato. Sin duda  siempre es interesante conocer de viva voz la complejidad  de la vida política y social de un estado como el nuestro. En aquella mesa estaban presentes algunas otras personas en su mayoría ajenas al ajetreo y jaleo propios de la labor de gobierno, así como algunos abogados más, ocho en total. Me llamó poderosamente la atención que una vez que nuestro invitado terminó de enlistar y comentar los principales problemas, avances y atención que había dado la actual administración  a cada uno de ellos, en concreto al polémico asunto de la liberación de los estudiantes de la universidad que retuvieron y quemaron vehículos oficiales en abril pasado, del que argumentó había sido una buena negociación pese a las críticas de la opinión pública, los abogados presentes en la mesa lo felicitaron por dicha decisión. Cuando tocó mi turno, le comenté que yo había sido uno de los que públicamente (de manera técnica  a través de esta columna) había calificado como equivocada la actuación gubernamental, pues consideraba que el principal problema del estado –y base de otros muchos- es la falta de una cultura de legalidad y que el principal reto de esta administración sería el conjugar la legalidad con la gobernabilidad.

A partir de ese momento, he estado reflexionando sus argumentos y sobre si no estaba cayendo yo en una posición “purista” o meramente “legalista”, demasiado técnica…”idealista”, en la que mi ilusión por la justicia y la aplicación irrestricta de la ley –fruto de mi formación profesional- estuviera afectando la objetividad de mi posición. Incluso  he llegado a preguntarme si ¿en realidad la labor de gobierno dada su complejidad, puede quedar sustraída de la aplicación estricta de la ley? ¿o si la autoridad puede en determinados casos, por cuestión de utilidad pública u “oportunidad” negociar su aplicación? ¿Qué efecto sobre la credibilidad y la legitimidad de un gobierno tienen este tipo de acciones?, entre otras.

Si analizas detenidamente la realidad del estado te darás cuenta que en la base, más allá de los estallidos meramente coyunturales  -Cherán, Nueva Jerusalén, CNTE, UMSNH, deuda pública, etc.-,  subyace la necesidad de resolver problemáticas estructurales añejas que parecen imposibles: calidad de la educación, inseguridad –tanto ciudadana como jurídica-, desempleo, corrupción endémica, falta de inversiones, desarrollo económico, procuración y administración de justicia…en el fondo sigo creyendo que se trata de un tema de legalidad… de construcción de  un auténtico Estado de Derecho…y eso por donde se vea implica una continua y permanente decisión de aplicar la ley… siempre y bajo cualquier circunstancia. No  puede existir un Estado de Derecho intermitente… se es o no se es. No caben poses, el papel del Estado al cumplir las leyes vigentes tiene una especial importancia, en primer lugar por que es ese justamente el principal objetivo de la ley, acotar la actuación del estado y del ejercicio del poder, además por la responsabilidad especialísima derivada de su función de ejemplaridad frente a los gobernados.

Es imprescindible levantar la vista y trascender la resolución de esos asuntos urgentes e inmediatos  para pensar, analizar, debatir, socializar y concretar la solución de fondo, más de mediano y largo plazo que permita superar muchos de esos “bomberazos”…de impactar y cambiar la cultura imperante…en eso estriba la diferencia entre los estadistas y los meros “apagafuegos”. Y para cambiar la cultura, debemos empezar por hacer las cosas de manera distinta…y eso implica diseñar, soñar y pensar soluciones creativas que permitan superar real y eficazmente las dificultades. Sé que no es tarea fácil, pero es indispensable y hay que hacerlo. Y los estadistas, en su gran mayoría, fueron señalados en su tiempo como idealistas…

Al respecto te comparto que un lector me comentó en las redes sociales: “eres un idealista, no vas a poder cambiar las cosas solo”…creo que tienes toda la razón le contesté…pero estoy convencido de que al menos por mí no quedará y si en el intento te convenzo a ti de actuar de manera distinta y de cumplir la ley seremos dos sinvergüenzas menos en Morelia, y en Michoacán y en México. No da lo mismo estar que no estar…intentarlo que no intentarlo…si eso es ser un idealista…pues, lo soy, y estoy seguro que muchos de ustedes…¡ también! y eso ya marca una diferencia muy importante por lo que creo que no debemos cejar en nuestro empeño por recordárselo a la autoridad.

 

http://agcussi.blogspot.com


jueves, 30 de agosto de 2012

"INACEPTABLE ANTEPONER LA RELIGIÓN A LA EDUCACIÓN"



“INACEPTABLE  ANTEPONER LA RELIGIÓN A LA EDUCACIÓN”

Fuerte, sin duda muy fuerte la frase que da lugar al título de este artículo y que tomo de las declaraciones que el día de ayer hiciera el Dr. Narro, Rector de la UNAM, al referirse al conflicto social de la comunidad de la Nueva Jerusalén en Turicato, que ha puesto de nueva cuenta a Michoacán en la palestra nacional.

En primer lugar, me parece habría que poner las cosas en contexto para tener más claridad respecto a un tema sumamente complejo. La frase de Narro presupone un conflicto o colisión entre dos realidades o derechos, por un lado la religión (libertad de creencia) y por la otra la educación, lo que implica una cierta incompatibilidad y un juicio de valor sobre la importancia o preminencia de una sobre otra, o al menos, da a entender la imposibilidad de su coexistencia de manera simultánea.

 Debo decir que, independientemente de que considero no existe antagonismo alguno entre ambos derechos, sino más bien una relación de complementariedad de los mismos, en la que la libertad religiosa se constituye como la base y razón de ser de las demás libertades como el derecho a la educación, el caso de la Nueva Jerusalén  no se constituye como un problema entre ambas esferas. Más bien creo que se trata un problema de estricta legalidad y de restablecimiento del estado de derecho por parte de la autoridad, que debe garantizar el orden de inmediato.

Es un asunto en el que un grupo de personas  que no teniendo siquiera el reconocimiento como una asociación religiosa y aduciendo argumentos de diverso tipo (la justificación de los motivos, cualquiera que éstos sean son accesorios), impide que otro grupo tenga acceso a los servicios educativos brindados por el estado. Es un choque entre un comportamiento y la ley, pues no se justifica que nadie esté por encima de la misma, situación ante la que el estado tiene que actuar con mucha prudencia y firmeza…no es un asunto fácil, pues en el fondo se requiere garantizar la legalidad y al mismo tiempo la gobernabilidad y la paz social que es una solución a mediano y largo plazo.

La afirmación del rector sigue una lógica reduccionista y estatista, un tanto chata  del concepto de educación, pues da por sentado un monopolio de la educación por parte del estado, que deja fuera toda la realidad de la educación privada del país y de entrada desconoce temas tan importantes como la responsabilidad originaria  de los padres en la educación de sus hijos, el respeto a la libertad de conciencia, el principio de subsidiariedad, entre otros muchos que configuran este difícil tema.

No es que se anteponga la religión a la educación… la educación nunca es neutra ni representa un elemento químicamente puro, va siempre ligada a un referente ideológico, pues por definición y de manera integral, la educación se propone la formación de la persona humana en orden a su fin último y al bien de la sociedad a la que pertenece, es decir, hace referencia invariablemente a la naturaleza completa del hombre…y eso se quiera o no, implica considerar la dimensión espiritual y religiosa que es aquella a partir de la cual se mide toda la grandeza de la cultura humana. Por lo que siendo el hombre el primer sujeto de la cultura…siendo su objeto y su fin, erigiéndose en lazo fundamental entre la religión y la cultura, la educación tendrá siempre una inclinación que dependerá del concepto de persona que se tenga.

Creo con toda seguridad que hay muchísimas cosas más verdaderamente inaceptables –que incluso hemos “aceptado” como sociedad y que en Michoacán conocemos perfectamente bien- que se anteponen en realidad al desarrollo de la educación…la religión (cabalmente entendida e incluso jurídicamente reconocida) no es una de ellas.

No tengamos miedo de superar prejuicios históricos para retomar una modernidad que implica pluralismo y entender los nuevos tiempos, en los que el concepto de laicidad debe ser distinto al de amoralidad o irreligiosidad…en los que deben reconocerse claramente los límites a la intervención del estado, aceptando su carácter instrumental, ya que siendo el individuo  anterior a él, el estado mismo existe para tutelar los derechos del hombre y no sofocarlos. Incluso la tendencia actual va más allá, a que el  poder público, atendiendo la justicia distributiva procura asignar las ayudas públicas de forma que los padres puedan escoger con libertad absoluta, según su propia conciencia, las escuelas cuyo ideario o educación moral –incluso religiosa- mejor responda a sus convicciones…por eso las declaraciones del rector Narro me parecen no corresponden al pensamiento  moderno y progresista que de él se espera.

Por cierto, tenemos pendiente en nuestro estado desde hace unos años el tema de la Ley de Educación, ¿no es momento ya de comenzar su debate y socialización?

 

http://agcussi.blogspot.com


jueves, 23 de agosto de 2012

"¡QUIERO MI CURUL!"


RES PUBLICAE
“¡QUIERO MI CURUL!”

Cuando aseguraba que como sociedad política nos hemos acostumbrado a todo y hemos perdido casi por completo la capacidad de asombro, me topo con una pequeña y brevísima nota aparecida en algunos medios de comunicación, no en todos pues prácticamente pasó desapercibida, que me sugiere que quizá esa capacidad del ser humano relacionada de manera importante con el sentido común, sí tenga algo de infinita, pues la desfachatez y el desvarío de algunos de esos seres a lo que llamamos pomposa y soezmente “diputados” parece no tener límites.

Y es que, inmersos de lleno en un frenético ritmo vital que nos dificulta cuestionar y reflexionar sobre el porqué y para qué de nuestra realidad (cosas e instituciones), y que como personas (y ciudadanos) nos lleva –voluntaria o involuntariamente- a tolerar, aceptar -y en algunos casos- legitimar la inercia y el statu quo del ambiente en nuestra propia vida, y por ende, en nuestra realidad política, hemos permitido que el tipo de cosas como las que te platicaré en este artículo sucedan sin más.

Y es que resulta qua hace dos semanas un grupo nutrido de personas de diversas colonias de Morelia, encabezado por un diputado local suplente, irrumpió en el Congreso del Estado para exigir el cumplimiento de los acuerdos firmados entre dicho legislador suplente y el diputado titular (actualmente en funciones), en el que pactaban rotarse la titularidad del cargo de diputado cada seis meses…sí, literalmente exigía su derecho a ocupar una “curul”, pues durante la campaña dijo, habrían comprometido varias cosas, entre ellas “alternarse” en el desempeño del cargo cada semestre a lo largo de toda la legislatura…¡nada más!

En un momento en el que el concepto de no pertenencia del cargo público representativo es universalmente aceptado y en otras latitudes se discute la forma de ampliar la representación política, incluso a través de construcciones jurídicas muy complejas que han derivado en verdaderos derechos humanos a la representación a favor de los ciudadanos, que se han configurado estatutos parlamentarios ampliados y se han dotado de instrumentos jurisdiccionales a fin de proteger el vínculo representativo entre elector y representante, la tendencia en la materia aparece sumamente clara.

Lo ocurrido aquí remite y recuerda la Edad Media en la que los cargos públicos eran propiedad de los señores feudales quienes podían disponer de los mismos a su antojo y necesidad, lucrando incluso con ellos, pues finalmente la participación en los asuntos públicos estaba determinado por la capacidad económica y basado en una organización estamental… pero escuchar casos así en la actualidad, dentro de un estado democrático de derecho, de verdad que es inaudito.

Me quedo sin palabras…la realidad termina por aplastar mis argumentos. Como abogado y como apasionado del derecho parlamentario no sé qué pensar ante la crudeza y surrealismo del hecho… ¿dónde queda la figura de la representación política?, ¿el respeto a la voluntad popular?, ¿la honorabilidad del legislador?...eso no importa, es doctrina, es ideal…temas políticamente incorrectos y electoralmente no rentables… El sistema político vigente ha cedido al pragmatismo frente a la razón de ser de las propias instituciones. No me asusta…es un mal universal…lo que me preocupa es nuestra posición frente a ello.

¿Qué debemos esperar del desempeño de ese tipo de “representantes populares” que claramente desvinculan la finalidad del cargo público?…que lo conceptualizan –al  menos en la práctica-, como un “medio de acceso a”… agrégale los sustantivos que quieras. Que reducen tan gran honor y responsabilidad, a una visión meramente patrimonialista…que entienden el cargo como un bien más de su propiedad del cual pueden disponer a su antojo, incluso pactando su rotación durante tres años...Creo que en realidad no lo entienden… ni quieren.

¿Cuándo, cómo y porqué perdimos el sentido y el significado básico y esencial de un cargo representativo? ¿Qué concepto de representación, de política, de bien común o de ética pública tenemos que hemos llegado a extremos de presenciar actos de esta naturaleza, y lo que es más, de dejarlos pasar como una experiencia exótica más dentro del anecdotario público de nuestro estado?

No tiene sentido preguntárselos…”el quiero mi curul” lo dice todo…lo que vale la pena es que nos lo preguntemos a nosotros mismos y en base a tu respuesta actúes en consecuencia.

Siento pena y tristeza ajena –y propia- ante este “berrinche surrealista”, pues son mis instituciones… y las tuyas también. Si como ciudadanos no cuestionamos esto, no sé que pueda cuestionarse en el futuro.

 

 
 


jueves, 16 de agosto de 2012

"LECCIÓN DE ORO (OLÍMPICO): ESPERANZA DE QUE LO MEJOR ESTÁ POR VENIR"



RES PUBLICAE

“LECCIÓN DE ORO (OLÍMPICO): ESPERANZA DE QUE LO MEJOR ESTÁ POR VENIR”

El logro del Tri olímpico en Wembley el sábado pasado tiene muchas y variadas aristas, la gran mayoría de ellas han sido abordadas en el interminable alud de comentarios, análisis y opiniones que personajes de toda condición, profesión, inclinación o perspectiva han realizado. En el fondo hay coincidencia, ya sea a favor o en contra, por ligereza o por profundidad, por conveniencia u obligación, de que un triunfo o logro de esta magnitud genera cierta esperanza (aunque muy efímera) en el ánimo de todos los mexicanos…me quedo con eso.

Hablar de esperanza, y más respecto de la esperanza de  los asuntos públicos, lleva a pensar en primera instancia en cierto idealismo o utopía…nada más lejano a la realidad. La situación actual sin duda es muy compleja, sin embargo eso no justifica de ninguna manera la inacción…la historia aún no está escrita y es momento de que los involucrados (es decir, ¡todos!) nos decidamos abiertamente a asumir nuestra responsabilidad personal y a aterrizar en acciones concretas el protagonismo ciudadano que estamos llamados a observar.

Estoy convencido de que la esperanza no es poesía barata, ni una ilusión…mucho menos simple consuelo ante las dificultades que se presentan en la vida personal o institucional. No es un asidero para seguir deambulando sin complicaciones ni inquietudes…ni mera justificación pueril.

La esperanza de la que hablo y de la que nuestro estado y nuestro país están ávidos, es aquella que se opone al pesimismo consuetudinario y generalizado ante una realidad evidentemente adversa…es aquella que reconoce en su justa dimensión los propios defectos y limitaciones y que, a pesar de los mismos, no pierde de vista el foco y el objetivo…es aquella “esperanza contra toda esperanza”, de que las cosas o situaciones (violencia, corrupción, incompetencia, estancamiento, necesidad de reconstrucciones o refundaciones) pueden y deben mejorar…es la seguridad y certeza de que ello solo sucederá en la medida en que nosotros como ciudadanos, gobernantes o militantes de un partido político, nos decidamos y lo logremos con base en nuestro esfuerzo diario.

Sí, he dicho esfuerzo. Esa esperanza que te defino supone vencer la comodidad y salir de nuestra zona de confort….comprometerse... y, eso implica superar el temor a la exigencia que trae consigo la obtención de metas altas. Implica también ser audaz ante la adversidad –que sin duda hay y habrá siempre-…caminar con entereza sin concesiones ante las dificultades, ánimo ante un eventual fracaso…implica lucha. Sin lucha y esfuerzo hasta los más nobles ideales terminan por agostarse. Para abordar este reto es imprescindible la serenidad, que no indolencia o resignación…no hay mucho tiempo. El país, el estado, la ciudad, la familia, las empresas, los partidos políticos, las instituciones…reclaman una respuesta de nuestra parte…y ya, ¡ahora!

Si no admitimos esa posibilidad y generamos ansias de subir muy alto o no nos empapamos de esa hambre de altura, será difícil seguir avanzando en la solución de los muchos y grandes problemas que nos aquejan como sociedad política.

Es hora de asumir el propio liderazgo, y el protagonismo, y el riesgo… de animarse a lograr cosas grandes. ¡Gracias muchachos de la selección olímpica de futbol por su espíritu de magnanimidad, por dejarnos soñar y por recordarnos que los mejores tiempos de México están por venir…y en gran medida eso depende de nosotros!



http://agcussi.blogspot.com